Dudas y Consultas en Salud Senior

Desde molestias del día a día, pastilleros personalizados hasta ayudas y subvenciones


Solo tienes que preguntar como lo harías a un farmacéutico
¿Qué puedes encontrar?
Movilidad
- Calzado cómodo y plantillas de gel
- Bastones y andadores
- Consejos para alquilar o comprar sillas
Complementos de salud
- Vitaminas y complementos senior
- Problemas de memoria y concentración
- Complementos para huesos y dolores
Vida en casa más fácil
- Ayudas para baño y hogar
- Cojines antiescaras
- Ayudas Dinámicas
Pastilleros
- Pastilleros
- Sitema mitratamiento.com
- Pastilleros personalizados SPD
Ejemplo de Preguntas
Me tropezado y no se si usar bastón o andador
no me quiero ver tan mayor
Lo importante no es “verse mayor”, sino caminar seguro y evitar una caída seria. Si ha sido solo un tropiezo puntual, tienes buena fuerza en las piernas y en general caminas estable, suele bastar (o incluso no hacer falta nada) con un bastón bien ajustado a tu altura, usado en el lado contrario a la pierna más débil, porque da un apoyo extra pero es más discreto y fácil de manejar en espacios pequeños. En cambio, si desde el tropiezo notas que te desequilibras, arrastras los pies, te cansas mucho en pocos metros o tienes miedo de volver a caerte, entonces un andador ofrece una base de apoyo mucho más amplia y reduce más el riesgo de caídas, aunque sea más voluminoso.
Desde el punto de vista práctico y emocional, usar bastón o andador no te hace “más mayor”; de hecho, muchas guías insisten en que estas ayudas permiten mantener autonomía, salir de casa y seguir haciendo vida social, en lugar de quedarte en casa por miedo. El bastón requiere menos atención mental para usarlo y suele asociarse a problemas más leves; el andador se reserva para cuando el riesgo de caída es mayor o hay debilidad en las dos piernas, y hoy en día hay modelos bastante ligeros y con diseño moderno que se ven menos “médicos”. Lo ideal es que un médico o fisioterapeuta valore tu equilibrio y tu marcha y, mientras tanto, si solo fue un susto y caminas bien, puedes empezar con un bastón; si notas que incluso con apoyo sigues tropezando o te sientes muy inseguro, es mejor dar el paso al andador antes de que llegue una fractura.
¿Desde ese tropiezo sigues caminando bastante bien y solo fue un susto, o notas que ahora te fallan más las piernas o te sientes inestable casi cada vez que andas?
Estoy pensando en pedir en la farmacia un pastillero SPD ya que no se si mi padre toma bien la medicación recetada
¿Qué me aconsejas? ¿Cómo funciona?
Pedir un pastillero SPD en la farmacia para tu padre es una muy buena idea si dudas de si toma bien la medicación, porque está pensado justo para personas mayores y polimedicadas. El SPD (Sistema Personalizado de Dosificación) es un servicio profesional: el farmacéutico revisa toda la medicación recetada y la organiza en un blíster por días y momentos del día (desayuno, comida, cena, noche), de forma que tu padre solo tiene que abrir el hueco correspondiente y tomar lo que toca, sin tener que manejar cajas ni recordar qué pastilla va cuándo. Esto reduce mucho olvidos, duplicidades y errores, facilita tu control como cuidador (ves enseguida si ha dejado huecos sin abrir) y da tranquilidad a toda la familia.
¿Cómo funciona en la práctica? Normalmente vais a la farmacia (mejor a una que ya conozca a tu padre) y pedís el servicio SPD; con su consentimiento, el farmacéutico revisará su receta electrónica y/o los informes, comprobará qué medicamentos son aptos para envasar en el blíster y os hará una entrevista para confirmar horarios, alergias, cambios recientes, etc. Después preparan el blíster (semanal o quincenal, según el protocolo), lo sellan y lo etiquetan con nombre, fechas y pautas; vosotros solo tenéis que guardar el blíster en casa y ayudarle a seguir los huecos en orden. Si el médico cambia algún medicamento, avisáis a la farmacia para que lo ajusten en el siguiente ciclo, y el farmacéutico va haciendo seguimiento de adherencia y posibles problemas de medicación.
Te aconsejo:
Comentar primero con tu padre y pedir su consentimiento, explicándole que es para facilitarle la vida, no para “controlarle”.
Preguntar en tu farmacia si ofrecen SPD y qué coste tiene (a veces es gratuito o con una pequeña cuota), y llevar una lista o foto de toda la medicación que toma, incluida la que no está en receta electrónica.
Una vez en marcha, revisar tú de vez en cuando el blíster para ver si quedan huecos sin abrir; si los hay, coméntalo al farmacéutico o al médico para ajustar horarios o apoyar más la toma.
¿Tu padre vive solo o tienes posibilidad de pasar casi a diario por su casa para supervisar cómo usa el pastillero SPD?
